El giro necesario

Claudia López y Angela María Robledo muestran el camino de la unidad

El llamado de Angela Maria Robledo a comprender el momento político que vivimos en la Capital, se convierte en punto clave del actual debate electoral. Bogotá clama por un giro total en el manejo que desde el Palacio Liévano se viene dando a toda la política pública de la ciudad. 

Sobre todo ahora cuando la desconexión de Peñalosa y su equipo de gobierno con la ciudadanía es tan evidente que hasta tuvieron que montar el grosero mensaje según el cual son “impopulares pero eficientes”. Así reconocen que la ciudadana rechaza la forma y el contenido en que se ejerce el gobierno distrital, por eso son tan impopulares, más sin embargo pretenden pasar como el culmen de la eficiencia. 

Si fueran tan eficientes,  no habría que gastar los $118.000 millones de pesos que han invertido en propaganda. A pocos meses de cerrar su mandato se encuentra en el más bajo de todos los índices de popularidad…esa platica se perdió.

Miguel Uribe, candidato oficial de la administración, repite la misma campaña ineficiente y engañosa para tratar de subir el rating con inversiones multimillonarias en todo tipo de soportes digitales, vallas, periódicos de alta circulación dominical, radio y tv, pero sólo entusiasma principalmente a los círculos de élite de las maquinarias de los partidos tradicionales. 

Un proceso parecido se vive con Galán. Proyectando una imagen neutra este candidato ha crecido inusitadamente en las encuestas. Según esas encuestas en pocos días miles de personas dieron un salto hacia su campaña, apoyando la continuidad a las políticas ejecutadas a rajatabla por Peñalosa. Para reproducir el modelo se destinaron  miles de millones que fueron otorgados por la actual administración para la Fundación cercana al candidato “independiente”. 

Pero no podemos engañarnos pensando que el descontento es por sí sólo motivo para quitar el apoyo al modelo imperante. Las maquinarias trabajan para evitar que esa inconformidad popular se traduzca en votos para la oposición a ese estado de cosas. Quieren mantener a toda costa el proyecto de ciudad que se concentra en hacer de cada necesidad social un negocio, sin observar ninguna recomendación técnica o científica, sin el menor escrúpulo por las normas que se opongan a sus objetivos depredadores. 

Y pueden lograr su meta si el campo democrático no supera las diferencias actuales que, a decir verdad, no son determinantes. 

El programa de Claudia López recoge lo esencial de las propuestas que las fuerzas de avanzada de la ciudad han planteado en las últimas campañas.  El acuerdo alrededor de los temas y las formas de aplicar políticas públicas para transitar hacia otro enfoque de ciudad, se refleja en un programa que es realista y ajustado a las condiciones en las que se pueden promover los cambios, unos de fondo y otros de forma, que requiere la capital.

Ese programa, enarbolado por Claudia López, resume el giro que la ciudad requiere por urgencia. 

Las iniciativas sobre Cerros Orientales, la Reserva Van Der Hammen, el relleno Doña Juana, los humedales, el arbolado urbano, la movilidad limpia, para señalar algunas,  recogen bien el sentir de la ciudadanía y las organizaciones ambientales y sociales que claman por corregir el rumbo del gobierno más depredador que recuerde el Distrito Capital.

Para agendabogotá el compromiso con los temas ambientales de Bogotá y la zona centro del país son un ejemplo destacado de la sólida campaña de Claudia a lo largo de todo este debate electoral. La amplia gama de aspectos que hoy son indispensables en una propuesta seria de Gobierno para Bogotá, son abordados por Claudia en detalle en su propuesta. 

Lo mismo sucede con otros temas que exigen atención inmediata del Gobierno distrital: el empleo para jóvenes, la educación para todos de buena calidad, la seguridad humana, la movilidad limpia y multimodal, para solo nombrar algunos de los temas de una agenda  capitalina de avanzada. 

No es posible que la construcción de una obra pública, así sea tan importante como el Metro, se convierta en obstáculo para la unidad de las fuerzas que derroten el modelo Peñalosista. Por eso resulta inaplazable atender el llamado al realismo que propone Angela Maria Robledo para dar el giro necesario hacia una ciudad incluyente, sostenible y con futuro social.

Última palabra: Humedal Jaboque es de Bogotá

Se mantiene como área protegida ante la abundancia de riqueza hídrica y forestal distribuidas en 2.4500.000 metros cuadrados.

El Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP) anunció hoy que con la sentencia fallada por el Tribunal Superior de Bogotá -Sala Civil-, se ratifica la propiedad del Humedal Jaboque, a favor del Distrito.

El Humedal Jaboque con 2.450.000 metros cuadrados, ocupa el segundo lugar de mayor extensión, después del Humedal Juan Amarillo – Tibabuyes, dentro de los 11 complejos humedales urbanos con que cuenta la capital del país.

La disputa legal por este bien del Distrito ubicado en la localidad de Engativá se remite a 5 de Julio de 2001, dentro de la acción popular 2000-00140 en la cual ordenó a la empresa de acueducto y alcantarillado de Bogotá la adquisición de los predios necesarios para la protección y conservación de dicha reserva.

Dentro de los predios a adquirir en cumplimiento de la sentencia aparece el predio denominado La Providencia, en el que figuraba como propietario Jorge Enrique Cortés Rojas. Hechos los estudios de títulos del predio se evidenció que existía una sobre posición entre dicho predio y La Florida, cuya propiedad estaba en cabeza del Distrito Capital.

Recursos

Dentro del trámite respectivo, y ante una sentencia de primera instancia adversa para el Distrito Capital, el DADEP presentó recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Distrito Judicial; una vez realizada la sustentación del recurso ante la sala civil del Tribunal superior de Bogotá conformada por tres magistradas, el 7 de marzo de 2019 se dictó sentencia revocando en su integridad el fallo de primera instancia, con base en argumentos jurídicos sólidos y precisos.

Para la directora de la Defensoría del Espacio Público, Nadime Yaver, el pronunciamiento del Tribunal envía un mensaje muy claro: “Los delincuentes que de manera inescrupulosa se apropian ilegalmente de bienes públicos, no encontrarán asidero en este proceder y el Distrito velará por garantizar el buen uso, goce y disfrute de los predios con este fin”.

Con base en este fallo que declara la nulidad de las escrituras públicas que le daban la propiedad del Humedal Jaboque a un particular, el Distrito ratifica su posición de preservar y proteger el espacio público, más en este caso, por tratarse de un ecosistema urbano, hábitat permanente y transitorio de tres especies endémicas del altiplano cundiboyacense (la tingua bogotana, el cucarachero de pantano y el chamicero), lo mismo que un importante número de especies vegetales y 12 especies de mamíferos, 196 especies de aves, de las cuales 41 son acuáticas y 65 migratorias. Estas aves se detienen en puntos estratégicos para recuperar la energía como los humedales urbanos de Bogotá, donde encuentran alimento, refugio y descanso. Aunque el complejo de humedales del Distrito Capital se encuentra en una matriz urbana, mantiene una comunidad considerable de aves migratorias.

“Buscamos que la comunidad se apropie y disfrute de estos ecosistemas urbanos promoviendo acciones para su conservación y uso sostenible”, aseguró la directora del DADEP.

¿Qué es Ramsar?

Es un tratado internacional vigente desde 1975 que se encarga de la protección, conservación y uso racional de los recursos de los humedales a nivel mundial. En el mundo hay más de 2.315 sitios reconocidos que integran la lista Ramsar. Colombia forma parte de los 170 países que integran este convenio con un total de 11 humedales a los que se suma este, el primer complejo de humedales urbanos en Bogotá.

Limita con el río Bogotá y la avenida Cundinamarca. Se extiende desde la cuenca del río Juan Amarillo y la meseta del Aeropuerto Eldorado. Este humedal, junto a los ecosistemas de Juan Amarillo y Córdoba, forma parte del diseño paisajístico de la zona de Ronda.

Hoy en día el ecosistema de ese lugar no presenta una vegetación propia ya que el humedal se encuentra invadido por construcciones ilegales. Además, la arborización ha quedado reducida a pocos árboles de Acacias y Eucaliptos.

La vegetación acuática que se puede observar es de los juncoscortaderaseneasbuchón y lenteja de agua.

Se registra alta presencia de variedad de especies de aves, entre ellas se encuentran: garzas blancas y grises, patos turrios y canadienses, cardenales, tínguas, periquitos de anteojos, caicas, atrapamoscas y chorlitos. Entre los mamíferos se encuentra los curis y faras rojas.

Fuente: https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/03-2019-ultima-palabra-humedal-jaboque-es-de-bogota

Más allá del verde

Propuesta seria y pertinente

La propuesta verde en materia de candidaturas para la Alcaldía de Bogotá es seria y pertinente. Tanto Antonio Navarro como Claudia López, con todas las diferencias de fondo y de matiz que puedan tener, representan un estilo de construcción política de gran respetabilidad que la ciudad y el país reconocen. Con una honestidad a toda prueba dejaron por los cargos que han pasado huella como personas eficientes, responsables y sobre todo con visión estratégica. Justo lo que la capital necesita ahora.

Buen programa ambiental

Al detallar el programa de Gobierno de Navarro (el de Claudia aún no ha salido formalmente) es evidente que sus perfiles permiten avizorar un compromiso de fondo con la plataforma política de los verdes, por ejemplo, en el manejo de la cada vez más difícil situación ambiental de Bogotá.

Tema este que será decisivo en el debate electoral que está en marcha.Y que cobrará, además, mayor importancia en tanto siga la actual tendencia hacia el deterioro de las condiciones de vida de los bogotanos, resultado de la ejecución irreflexiva y arrogante del plan de gobierno de la actual administración.

Simpatía ciudadana

La propuesta verde ya concitó la atención ciudadana.Tanto Navarro como Claudia cuentan con demostraciones de simpatía evidentes en sectores que van más allá de sus filas. Sectores de otras agrupaciones políticas alternativas entienden que las candidaturas verdes oxigenan las posibilidades reales de triunfo para corrientes democráticas en Bogotá.

De un manejo certero y cuidadoso de esas simpatías depende la victoria de un proyecto avanzado para la Capital y, porqué no decirlo, para el país.

Puede el Partido verde ir más allá de sus fronteras y lograr una salida estratégica para la crisis que afronta la ciudad. Y prepararse de buena forma para las Presidenciales demostrando madurez en la conducción de una amplia política de alianzas para lograr el triunfo.

Trabajar varios aspectos

Para conseguir ese objetivo se tiene que trabajar en varios aspectos.

Lo primero será hacer que el buen trato entre las candidaturas sea una constante. Navarro y Claudia deben imponer a sus colaboradores y seguidores, por vía del ejemplo, como ya lo están haciendo, un trato respetuoso.

Ese debate debe conducir a la formulación de un programa serio y creíble para el manejo de los principales problemas de la ciudad, desde una perspectiva de sostenibilidad, que sea realista y comprensible para habitantes de Bogotá en todas las áreas.

Otro aspecto clave de la propuesta verde será la conformación de la lista al concejo. Luego de la nefasta experiencia de la bancada actual (con la excepción muy honrosa de la concejal Mafe Rojas), que perdió toda capacidad de análisis crítico, la próxima bancada debe tener la madurez suficiente para acompañar al gobierno distrital, sin perder la responsabilidad de ejercer el control político riguroso, para lo que fue elegida. Allí estará  uno de los aspectos que marquen la diferencia con otras fuerzas políticas a la hora de gobernar.

Respeto por el contrario

Ahora bien este trato respetuoso no debe circunscribirse a la controversia entre  candidaturas verdes. También debe irradiar hacia afuera. Debe un debate respetuoso con las de los otros partidos para señalar las diferencias de fondo que tenemos con los otros sectores políticos, empezando por la más obvia: no estamos por la aniquilación de nuestros contradictores, sino por ganar la mente y el corazón de la ciudadanía para propuestas de avanzada que saquen a la Capital del momento difícil en que se encuentra.

La esperanza de la ciudad

La ciudadanía afín a las propuestas verdes en el país, pero en especial la que habita Bogotá, se siente muy bien representada en estas dos candidaturas y ya demuestra su entusiasmo en las calles y en eventos preparatorios de la campaña.

En todos estos eventos quedó demostrado que la propuesta del Verde se consolidará como punto de encuentro de muchos sectores más allá de sus propias filas. Y expresa la esperanza de que las candidaturas y la propia dirección de los Verdes sepan obtener los mejores frutos de la simpatía que expresa el sentir de los bogotanos.

SECTARISMO Y PODER: ¿Nuestra Realidad?

En los últimos días los colombianos nos hemos visto bombardeados por noticias políticas que nos recuerdan épocas aciagas de la historia del siglo XX, de repente, lo que parecía superado por el Frente Nacional en 1957, retornó en Colombia

En el siglo XXI, al parecer, la codicia de poder vuelve, y diferentes actores, entre ellos los medios de comunicación, las redes sociales y muchos personajes de la vida política están dispuestos a incendiar el país.

Como resultado surgen campañas para revivir rencores que se creían superados, ya no de los enfrentamientos entre el Rojo difuso y azul pálido, ahora es entre el Uribismo y el Petrismo, y a ninguno de los actores les interesa que daño le hacen al país, solo buscan saciar sus ansias de poder.

El sectarismo político es un fenómeno que muchos pensábamos que ya estaba exterminado de nuestra sociedad, porque fue el causante de conflictos en el siglo anterior y durante la primera década este siglo, pero desafortunadamente estamos inmersos de nuevo en este caldo nauseabundo donde nada la podredumbre política del país.

Cuando en los 90 los estudiantes de varias universidades promovimos la séptima papeleta, que dio origen a la Constitución del 91 pensamos que el país tendría un cambio, y claro esto habría sido posible porque se doto a la sociedad de herramientas de participación y mecanismos de defensa, pero no, el sectarismo bipartidista en lugar de quedar sepultado en el pasado, se enquisto en la sociedad.

Hoy en Colombia en todos sus niveles hay casos aberrantes de sectarismo político, por alguna razón no hay un verdadero sentido de la democracia ni de la tolerancia, lo que existe son apenas teorías porque en la práctica sucede otra cosa completamente diferente, los sectores polarizantes cambiaron de nombre, pero sus consecuencias son las mismas, un país dividido, pobre y sin posibilidad de desarrollo.

Aunque el sectarismo por sí solo no hace tanto daño como cuando se relaciona a otro elemento el poder. Cuando esto acontece entonces hay diferentes tipos de manifestaciones: obstaculizar la gestión de los gobiernos, persecución a empleados y excesivo apetito burocrático, ataques a líderes y hasta asesinatos físicos y morales para mencionar algunas.

En la región, hablando de lo que nos rodea, esto es el pan de cada día. Cada político o grupo que llega al poder o el que no lo logra, simplemente inicia una ingente labor de buscar como desacreditar al contendor, no hacen caso del adagio popular “A burro negro no le busques pelo blanco”, ellos le encuentran el pelo blanco y si no se lo encuentran se lo pintan, pero el fin ultimo es desacreditar al “enemigo”.

Hoy por hoy asistimos a este escenario, hace una semana Claudia López era ungida como candidata de los verdes a la alcaldía de Bogota, a las 24 horas en una decisión más política que en derecho el Consejo de Estado anula la elección de Antanas Mockus, ¿para qué hacer esto?, pasadas 48 horas entonces aparece un documento filtrado supuestamente por WikiLeaks que los polarizadores tomaron para enfilar sus ataques contra Sergio Fajardo, pero la pregunta es ¿Qué tienen en común estos tres líderes?

La respuesta es clara, lo que tienen en común es que ninguno en realidad se ha matriculado con los dos sectores en contienda, y eso le molesta a mucha gente, les molesta la tenacidad y capacidad de Claudia López, la tolerancia de Antanas Mockus y el compromiso con las nuevas ciudadanías de Sergio Fajardo, eso les molesta y la idea es “acabarlos” por eso los ataques son sistémicos, y para ello utilizan las redes sociales y la gran prensa.

El sectarismo se ha tomado nuestro mundo político, y se ve acrecentado este fenómeno gracias al analfabetismo que posee el pueblo colombiano frente a la democracia y frente al accionar político, lo anterior causado por la politiquería y la corrupción, de manera que cuando aparece un sector que se aleje de esa realidad es declarado de manera definitiva enemigo.

Así las cosas los anti-uribistas con “mamertos”, los anti-petristas son “paracos” y los que no se matriculan en ninguno de los dos son “tibios”, pero la cruda realidad es que estamos como en los años 40 del siglo pasado, la diferencia solo radica en que ahora no nos dividimos entre rojos y azules, sino entre dos mesías, el problemas con los mesías es que si dejan la vida política sus proyectos políticos desaparecen porque no tienen estructura, ideología y lo mas importante un verdadero norte.

Es hora de dejar de lado el SECTARISMO, y empezar a pensar en Colombia y en nuestros territorios, somos capaces de unirnos y derrotar el bipartidismo sin importar el color, las nuevas ciudadanías tienen el poder, es hora de actuar, vamos a dar una lección votando masivamente en las próximas elecciones y preparándonos para elegir al mejor en 2022.